🗂 Notas

📅 diciembre 24 , 2019

¡Thank you 2019! Gracias por todo

Estamos a un par de días de finalizar el 2019. Si bien cambiar de año no es la gran cosa; sí creo que es un tiempo de reflexión, de hacer un Stop 🛑 y evaluar, balancear qué hicimos bien, que hicimos mal y aprender de ello.

Lo bueno 👍🏽

Viéndolo en perspectiva, este 2019 fue un año no tan bueno, estuvo plagado de situaciones complicadas que afectaron muchas áreas de mi vida, aunque si bien no fueron enteramente malas, si me dejaron un amargo sabor en la boca la mayoría de las veces; sin embargo, quiero destacar un par de cosas buenas que le pude sacar a este año saliente.

Retomé amistades que tenía olvidadas. A finales del año me fui a vivir a otra ciudad y en esta ciudad retomé el contacto con muy buenos amigos que tenía olvidados, son valiosísimas amistades que el día a día que manejaba antes no me dejaba recordar ni hablar. Agradezco mucho retomar el contacto con ellos.

Consolidé el confiar en mi mismo. Una de las cualidades que aprendí en 2018 fue a confiar en mi mismo, en mis instintos, ya sea para los negocios o para algún proyecto, esto es algo que cuesta mucho (Por lo menos a mi me costó) aprender y es algo que todos debemos hacer en algún punto de nuestra vida, la experiencia es un aliado único, especial, y esta incrusta en tu interior un sentido para analizar de forma metódica un proyecto nuevo o una oportunidad nueva; el punto radica en escuchar ese sentido, en aprender a sobreponerlo por encima incluso de las opiniones de los demás (Si estás en una posición que lo permita), nuestro instinto es el mejor aliado ante cosas nuevas.

Fue el año del deporte. Small thing, pero importante: Monté bicicleta como un loco.

Me acerqué mucho más a mi familia. La vida que llevaba antes era muy compleja (Yo mismo la hacía compleja, viéndolo en perspectiva 🤣) y tenía muy poco tiempo para disfrutar de un valioso regalo que Dios nos dió: La familia. Si bien la mayor parte del año aún estuve llevando esa complejidad y poco tiempo, creo que al final aunque sea un poco, sí tuve un incremento en el tiempo para compartir con ellos, no sólo yendo a visitarlos por ejemplo, si no hablando con ellos, compartiendo con ellos cosas pequeñas, pero enriquecedoras. Una de las metas para el 2020 es hacer crecer esto mucho más.

Aprendí muchísimo. En general, creo que aprendí muchas cosas este año, no sólo en conocimiento puro respecto a – por ejemplo – alguna tecnología o lenguaje de programación, si no a manejar diferentes situaciones laborales, personales, financieras, familiares… etc, especialmente en saber desenvolverme por mi cuenta en situaciones complejas, si bien esto hace parte de crecer, y que para muchos de los que están leyendo esto puede parecer algo sin mucha importancia, natural al proceso de madurar, creo que igual es bueno destacarlo, porque así me da la sensación de efectivamente estar progresando y avanzar en la vida.

Empecé en un gran empleo. Quizás el mayor logro del 2019 fue empezar en un nuevo empleo, un lugar que llevaba pendiente desde hace varios años y que siempre me llamó la atención para trabajar (Aunque estaba en ese entonces concentrado en mi propia empresa), es un lugar genial, un ambiente muy calmado y estimulante, compañeros 🔝 y un equipo administrativo elegante. La historia de cómo ingresé a trabajar en Ideaware se las contaré en otro post, creo que vale la pena contarles eso.

 

Una de las cosas buenas de este 2019 fue tomar la bicicleta como ejercicio principal 🚴🏽‍♂️

Lo no tan bueno 👎🏽

Por otro lado, si bien no quiero mencionar una a una las cosas malas de este 2019 (Fui enseñado en que las cosas malas se identifican, se aprenden / solucionan y se desechan), si contaré dos que fueron las más importantes.

La agencia que tenía tuvo que cerrar. Quizás el golpe más duro que he recibido en estos años recientes fue este. Tener que cerrar SIDE (Independiente de las razones) fue algo muy amargo y triste que me dejó este año, SIDE para los que me conocen era una parte muy intrínseca de mi, muy especial y tener que decir que no va más fue algo que jamás esperé decir, fue algo que jamás esperé tener que vivir. Al final, pasó, fueron varias charlas con mis socios co-founders y llegamos a esa dura desición.

Muchos de los aprendizajes de este año fueron gracias a este proceso, no es la forma ideal de aprender, pero igual algo bueno se le tuvo que sacar. Algún día contaré qué pasó y porqué llegamos a esa desición, quizás a alguien le sirva aprender de nuestros errores.

Confié en la gente incorrecta. Este es un punto, complejo por muchas razones, pero sin duda es un punto destacable, del cual aprendí mucho también y generó en mi una lección de carácter. No todos son tus amigos, no todos son tus colegas, no todos son buenos colaboradores; muchas veces creemos que una persona es buena para nosotros porque nos cae bien, porque es excelente en su trabajo y nos muestra una cara amable, especial, de confianza; pero a la hora del té (Pero a la hora de la verdad – Jeje) no son más que falsas demostraciones de interés personal y hay que tener mucho cuidado con esto, aprender a identificar los red flags presentes que nos indican que esta persona no es la correcta para determinada cosa que estemos haciendo.

Esto me pasó muchas veces este año, gente en la que confiaba me dejó literalmente tirado con varios proyectos y con cosas personales que me dolieron tremendamente; pero – como siempre – aprendí de ello. Ahora, no se trata de cerrarte y no confiar, si no de aprender e identificar esos pequeños detalles que te indican las verdaderas intenciones de estas personas.

Todo lo no tan bueno del 2019 lo puedo resumir en estos dos puntos, si bien fueron más cosas negativas; creo que al final está todo condensado en esas dos, así que ¿Para qué seguir contándolas? Como he dicho a lo largo de este post, de las cosas malas que nos sucedieron este año, simplemente debemos aprender. Aprender de nuestros errores es una cualidad impresionante que muchas veces desestimamos y relegamos a un segundo plano, subestimando el poder que hay en aprender de todo lo que nos pasa.

Una pequeña vista hacia el este desde donde trabajo un día de lluvia de Septiembre 🙂

In a nutshell.

Como todos los años, hay cosas buenas y malas, quizás este año fue marcado por situaciones muy complejas, malas, lamentables; pero lo más importante no es simplemente resaltarlas y darles bombos y platillos, si no como dije antes: aprender de ellas y por sobre todo destacar y remarcar las cosas buenas que nos han sucedido. La vida siempre nos sonríe con pequeños detalles, con cosas ínfimas que muchas veces no vemos o ignoramos, pero que están ahí para enriquecer nuestra vida y darle un poco más de sentido, pero especialmente, para que ser un salvavidas si el año no fue como esperábamos.

Creo que el 2019 me hizo una persona más madura en muchos aspectos, me regaló una oportunidad única de trabajar en un lugar increíble y estar ahí con cientos y cientos de insights muy provechosos. Al final, y como siempre, estoy agradecido por él, por el 2019, por sus cosas buenas y por sus cosas malas, la actitud de agradecimiento es algo que debe ser bandera en nuestras cualidades como persona, al final estamos aquí por un corto período de tiempo, aprendamos y saquemos el mayor provecho a todo lo que nos suceda.

2020, te espero con ansias.

See you starside!

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